La Reserva Federal recortó nuevamente su tasa de interés clave en 0,25 puntos porcentuales, ubicándola en el rango 3.5%–3.75%, cumpliendo con las expectativas de un "recorte agresivo". Sin embargo, la decisión llegó acompañada de señales de alerta: tres miembros votaron en contra, algo que no sucedía desde 2019, mostrando un comité profundamente dividido entre halcones (más preocupados por la inflación) y palomas (más inclinados a apoyar el empleo).

Las disensiones incluyeron al gobernador Stephen Miran, quien pedía un recorte aún mayor, y a los presidentes regionales Jeffrey Schmid y Austan Goolsbee, que querían mantener las tasas sin cambios. Esta fractura interna refleja la creciente dificultad de encontrar consenso dentro del FOMC.

En su comunicado, la Fed retomó el lenguaje prudente de diciembre de 2024, indicando que los futuros recortes dependerán estrictamente de los datos entrantes y del balance de riesgos. Powell afirmó que la institución está “bien posicionada para esperar y ver”, sugiriendo una pausa en el ritmo de recortes.

A pesar del recorte, el famoso “dot plot” mostró que solo se espera un recorte adicional en 2026 y otro en 2027, proyectando una tasa de largo plazo cercana al 3%. Siete funcionarios incluso creen que no debería haber más recortes el próximo año.

En el plano económico, la Fed elevó su previsión de crecimiento del PIB para 2026 a 2.3%, pero continúa anticipando inflación por encima del 2% hasta 2028. La inflación actual (2.8%) sigue significativamente por encima del objetivo, lo que limita el margen de maniobra monetaria.

Un elemento nuevo y relevante fue el anuncio de que la Fed reanuda la compra de bonos del Tesoro, comenzando con 40.000 millones de dólares en T-Bills, en un intento por estabilizar tensiones en los mercados de financiación. Estas compras serán elevadas durante unos meses, para luego reducirse gradualmente.

Este periodo llega en un momento político delicado: a Jerome Powell le quedan solo tres reuniones antes de terminar su mandato, mientras el presidente Donald Trump evalúa a su candidato favorito para liderar la Fed, con nombres como Kevin Hassett y Kevin Warsh entre los más mencionados. La perspectiva de un liderazgo más alineado con Trump introduce una capa adicional de incertidumbre.

El comité también ha tenido que enfrentarse a la falta de datos económicos oficiales debido al cierre gubernamental, complicando aún más la toma de decisiones.

📈 ¿Cómo puede impactar todo esto a los mercados?

1. Acciones: Impulso inicial, pero volatilidad futura

La reacción inmediata fue positiva:
✔ El Dow Jones subió 500 puntos.
✔ El mercado interpretó el recorte como un alivio monetario.

Sin embargo, las divisiones internas de la Fed y la posibilidad de una pausa prolongada en los recortes pueden generar:

  • Mayor volatilidad en sectores sensibles a tasas (tecnología, growth).
  • Reevaluación del riesgo si la inflación sigue alta.
  • Dudas sobre el rumbo futuro de la política monetaria.

Impacto probable:
➡️ Corto plazo: alcista por liquidez.
➡️ Mediano plazo: incierto por falta de consenso y persistencia inflacionaria.

2. Bonos y mercado de tasas

Los rendimientos del Tesoro cayeron tras el anuncio, lo cual es típico después de un recorte.
Pero la lectura de fondo es más compleja:

  • La Fed señala menos recortes en el futuro de lo que esperaba el mercado.
  • Las divisiones internas pueden llevar a movimientos erráticos en la curva.

Impacto probable:
➡️ Bonos de corto plazo: rendimientos bajando por compras de T-Bills.
➡️ Bonos de largo plazo: posible repunte si la inflación persiste.

3. Liquidez y mercados de financiación

La Fed reanudó compras de T-Bills por 40,000 millones, lo que:

  • Aumenta la liquidez del sistema.
  • Reduce tensiones en el mercado de repos y financiación overnight.
  • Favorece activos de riesgo en el corto plazo.

Pero al ser temporal, existe el riesgo de un “mini cliff” cuando la Fed reduzca estas compras.

Impacto probable:
➡️ Corto plazo: apoyo a activos de riesgo.
➡️ Mediano plazo: riesgo de contracción de liquidez.

4. Dólar y mercados globales

  • Un recorte de tasas debilita al dólar.
  • Pero las proyecciones de pocos recortes futuros pueden limitar esa caída.
  • Mercados emergentes podrían beneficiarse temporalmente de un dólar más suave.

5. Riesgo político

La proximidad del cambio de liderazgo en la Fed y la posibilidad de un presidente más alineado con la Casa Blanca puede:

  • Introducir incertidumbre sobre la independencia del banco central.
  • Generar volatilidad si el mercado interpreta que la política monetaria se politiza.

📌 Conclusión

La Fed recortó, pero mandó un mensaje mixto:
✔ Apoyo monetario en el presente
✖ Incertidumbre significativa sobre el futuro
✖ Divisiones internas inéditas desde 2019
✖ Inflación aún por encima del objetivo
✖ Riesgo político elevándose

Los mercados pueden celebrar hoy, pero el camino hacia adelante será mucho menos claro y probablemente más volátil.