Las acciones de Novo Nordisk (NVO) han sufrido una caída superior al 50% en los últimos 12 meses, afectadas por tres factores principales:

  1. mayor competencia en el mercado de obesidad y diabetes tipo 2,
  2. presión del gobierno de EE. UU. para reducir precios,
  3. una perspectiva financiera menos optimista.

A pesar de este panorama negativo a corto plazo, NVO sigue siendo una empresa con fortalezas estructurales y capacidad para seguir generando valor para los inversores de largo plazo.

Situación actual y principales problemas

Durante años, NVO dominó el mercado con Ozempic, Wegovy y Rybelsus, que representaron más del 70% de sus ventas totales en el primer semestre de 2025. Sus ingresos netos prácticamente se duplicaron desde 2021, impulsados por la enorme demanda de estos medicamentos.

Sin embargo, la entrada de Eli Lilly (LLY) con Mounjaro (diabetes) en 2022 y Zepbound (pérdida de peso) en 2023 cambió el panorama: la tirzepatida de Eli Lilly ha mostrado resultados superiores a la semaglutida de Novo Nordisk. Esto ha provocado una pérdida acelerada de cuota de mercado para Ozempic y Wegovy.

Mientras NVO ha caído más del 50%, Eli Lilly se ha revalorizado un 20% en el mismo período, lo que refleja el cambio de posición competitiva.

En paralelo, el gobierno de EE. UU. ha ejercido presión para reducir los precios de medicamentos, y NVO firmó recientemente un acuerdo con la administración estadounidense y Eli Lilly para reducir los precios en Medicare, Medicaid y otros beneficiarios. Esto puede reducir márgenes en el corto plazo, aunque también podría aumentar el volumen de pacientes que acceden a los tratamientos.

Además, NVO intentó adquirir la biotecnológica Metsera (MTSR), pero Pfizer ganó la puja con una oferta de hasta 10.000 millones de dólares, un revés que limita la capacidad de NVO para reforzar su pipeline en GLP-1.

Fortalezas financieras de largo plazo

A pesar de los desafíos, la empresa mantiene una base financiera muy sólida:

  • Generó casi 10.000 millones de dólares en flujo de caja libre en los primeros nueve meses de 2025.
  • Mantiene 5.100 millones de dólares en efectivo y equivalentes.
  • Su deuda total es de 14.000 millones, manejable dada su capacidad de generación de caja.
  • Ofrece una atractiva rentabilidad por dividendo del 3,44%.

Aunque su cuota internacional también está en descenso, NVO aún controlaba un 68% de la cuota de mercado en volumen a agosto de 2025 fuera de EE. UU., lo que demuestra que sigue operando desde una posición dominante que le generará beneficios por varios años.

La compañía espera un crecimiento del 4%–7% en el beneficio operativo para 2025. Aunque esta cifra es mucho menor que años anteriores, podría representar un piso desde el cual volver a crecer una vez se estabilice la competencia.

Valoración

Con la caída actual, su PER histórico sugiere que la acción podría estar cerca de un fondo, siempre que los fundamentos sigan intactos. La magnitud de la caída parece excesiva si se considera que la empresa sigue generando fuerte flujo de caja, tiene una cartera sólida y opera desde una posición de liderazgo global.

Conclusión para el inversor

NVO enfrenta uno de los periodos más difíciles de su historia reciente:

  • competencia más fuerte,
  • presión sobre precios,
  • pérdida de cuota de mercado,
  • obstáculos regulatorios,
  • menor crecimiento esperado.

Pero también posee características que la convierten en una posible inversión de valor a largo plazo:

  • flujo de caja robusto,
  • posición dominante internacional,
  • pipeline amplio,
  • dividendos atractivos (3,44%),
  • una caída en el precio que ya descuenta parte del riesgo.

Es poco probable que la acción se recupere rápidamente, pero para inversores pacientes que buscan valor y están dispuestos a esperar varios años, NVO puede ser una oportunidad interesante.